El juzgado paralizado tanto por la inseguridad como por la huelga

Fecha 17/03/2021

Desde el 15 de febrero del presente año, los jueces se han quitado las batas para exigir al Ejecutivo que cumpla con la Constitución vigente y el retiro de los dos decretos que arbitrariamente ponen en retiro a tres jueces de la Corte de Casación y nombran a otros tres para ocupar el vacío institucional. ¿Hay algo para debatir el significado de esta decisión de las asociaciones de magistrados en ejercicio?

Independientemente de las conclusiones, el resultado sería el mismo: los casos no pueden procesarse en un tiempo razonable. O simplemente dentro del plazo legal. Posteriormente, el acceso a la justicia se ve comprometido por el hecho de que los magistrados no brindan el servicio mínimo.

Sin embargo, no es solo la huelga ilimitada de los magistrados lo que adormece a la dama con los ojos vendados. La inseguridad eclipsa la huelga de esta semana. Como prueba, «las puertas del bar están cerradas». Así lo informó al diario la presidenta del Colegio de Abogados de Puerto Príncipe, Me Marie Suzy Legros. Desde el martes, los empleados del bar no podían frecuentar el espacio debido a los conciertos de armas automáticas. Incluso el colegio de abogados tuvo que cambiar de dirección temporalmente.

Los abogados, especialmente los jóvenes, que llevan más de un año en paro, no se atreven a caminar hacia el Palacio de Justicia del Bicentenario, escenario de los enfrentamientos. Los empleados del tribunal de primera instancia y de la fiscalía de esta jurisdicción tampoco pueden acudir a sus lugares de trabajo esta semana. A las 8:40 a.m. del viernes por la mañana, uno de ellos confió que todavía estaba observando para saber si seguir camino a la cancha o regresar.

Para los alguaciles, la inseguridad es incluso más importante que una huelga. Al comienzo del paro laboral, podríamos hacer un seguimiento con los secretarios y pedirles a los alguaciles que entreguen órdenes o acusaciones que ya se hayan redactado. «Ahora es casi imposible», dijo uno de los alguaciles. Para algunos, hubo calma durante dos días a la semana. Pero no fue suficiente. Valiente, imprudente o situación económica requiere, algunos arriesgan sus vidas.

Justicia, de una crisis a otra. Estamos a la espera del resultado de la huelga indefinida de los magistrados. También se requiere paciencia con esta operación policial en las áreas que rodean el palacio de justicia en Puerto Príncipe. Es de esperar que una nueva situación, o que los problemas que aún no se han resuelto durante años, no empujen a otro grupo de oficios a dejar de trabajar. Al estar estos cuerpos entrelazados, la disfunción de uno es capaz de paralizar el sistema judicial en su conjunto.

Fuente Le Nouvelliste

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