Grandes cambios en el Extremo Norte entre dos parques industriales, Caracol y Codevi

Fecha 11/11/2020

En dos ocasiones en cinco años, un equipo de Le Nouvelliste visitó el polígono industrial Codevi y el polígono industrial Caracol. Los dos PIC del extremo norte. La Empresa de Fomento Industrial (CODEVI) es propiedad del Grupo Dominicano M (Grupo M). el Parque Industrial Caracol es propiedad del Estado de Haití. Cada parque opera una zona franca de subcontratación industrial.

Codevi, ubicado entre Haití y República Dominicana – se va de un país a otro sin salir del parque – es una de las principales áreas de empleo del país. Más de trece mil trabajadores trabajan allí en subcontratación, particularmente en textiles.

Como Sogebank que se creó en 1986, Unibank en 1993, Digicel en 2005, el parque Codevi surgió de la tierra en un período convulso de nuestra historia, Jean Bertrand Aristide está en disputa y terminará dejando el poder cuando comience Codevi sus operaciones con unos cientos de empleados en 2004.

Al igual que el resto de empresas mencionadas, Codevi ha ido creciendo y fortaleciéndose a lo largo de los años.

Desde la primera visita de un equipo de Le Nouvelliste hasta la de octubre de 2020, son visibles cambios llamativos. Codevi en abril de 2015 fue igual cantidad de bicicletas y motos. Para los empleados. Hoy son unas cuantas bicicletas, miles de motocicletas y nueve turismos. Coches para trabajadores de fábricas. El camino recorrido se puede resumir con este salto.

¡Atrás quedaron los días de “apye nou ye”! Quien no tiene su motocicleta en el estacionamiento la hace funcionar en el transporte de pasajeros mientras está en el trabajo. Todo Ounaminthe, como las comunidades circundantes, circula en moto.

No es solo en el transporte donde los marcadores de cambio llaman la atención de los visitantes. Hace seis años, la cantidad de estudios de belleza repartidos por la ciudad era sorprendente para una ciudad de provincias. Las mujeres buscaban embellecerse después de su primer salario. Hoy es el reinado de las barberías. ¡No más peluquerías simples para hombres! También quieren verse bien y con cierta comodidad.

Otras empresas, en cada esquina, los lavados de coches … para motos siempre están llenos. Las sucursales de las marcas bancarias más importantes del país están ubicadas en Ouanaminthe, y abundan las casas de transferencia. Los depósitos que venden materiales de construcción son impresionantes. Tenemos dinero en la zona. No solo el del comercio en la frontera, sino sobre todo el de los miles de trabajadores que reciben su paga cada semana, sí, cada semana. En su tarjeta de débito, por favor.

El milagro de Codevi es brillante en Ouanaminthe y en las secciones comunales adyacentes. Esto se extiende a otras ciudades en el noreste para el gran beneficio de los comerciantes dominicanos que forjan asociaciones en todo el norte para capturar mercados uno tras otro.

La gran diferencia entre Codevi y Caracol es que el segundo parque industrial de la región es más joven. Nació después del terremoto de 2010. Los trabajadores aún no han ahorrado lo suficiente para pagar sus propios medios de transporte. Lo que puede parecer un retraso es de hecho una ventaja. Por las carreteras de la región circulan más de un centenar de grandes autobuses amarillos, esos que han pasado buena parte de su vida transportando a escolares estadounidenses. Hoy, están al servicio de los trabajadores del PIC. Esto les permite ahorrar en costos de transporte y reservar su dinero para otras necesidades.

Rápidamente, alrededor del PIC, no es una ciudad que se beneficia de las ventajas de los sueldos pagados, sino una cadena de localidades, y esto sucede hasta Cap-Haitien. Hay una nueva generación de empleados que está surgiendo en dos departamentos del país además del de Occidente. Es un gran cambio. Empleos seguros y salarios pagados regularmente a miles de personas, es una revolución para esta parte del país donde la agricultura ya no es el único polo.

Todo lo que ocurre en los alrededores del parque Codevi también va tomando forma en torno al polígono industrial Caracol, un establecimiento más reciente. En el mismo lío y con vitalidad. Sin el apoyo de las autoridades públicas y en una total debilidad de las políticas públicas para canalizar el deslumbrante desarrollo del lejano norte, donde el número de empleos permanentes se ha más que duplicado en diez años.

Falta que el polígono industrial Caracol se dote de alma. Con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y los Estados Unidos de América, bajo el control del sector público, el PIC aún no juega en la misma categoría que Codevi.

Codevi cuenta con un moderno centro de salud, una emisora ​​de radio, una emisora ​​de televisión, organiza un campeonato de fútbol y actividades culturales. Hay una guardería, un supermercado mayorista y se hace un esfuerzo para convertir a todos los empleados al propano proporcionándoles una estufa y un recipiente. Caracol está lejos de todo.

El PIC cuenta con un centro de formación en costura, el de Codevi enseña todos los oficios necesarios para el funcionamiento de las industrias de su parque. Hay una cafetería en PIC, Codevi tiene instalaciones para un patio de comidas. Codevi ofrece una caja de ahorros y facilidades crediticias a sus trabajadores, el PIC aún no está ahí. Codevi presenta a sus empleados que así lo deseen las técnicas agrícolas modernas para ofrecerles ingresos alternativos. Esta filosofía, este tipo de proyectos aún no existen en Caracol.

La disposición de los edificios, el paisajismo, la disponibilidad de su gestión para mostrar el parque y mil atenciones más puestas en marcha en Codevi lo distinguen del PIC y de todas las demás infraestructuras similares disponibles en el país.

Hay mucho que aprender de Codevi para mejorar la vida de los trabajadores del sector textil en Haití o en cualquier otra industria. Hay mucho que aprender de lo que está sucediendo en el Corredor Norte-Nordeste con los más de veinticinco mil trabajadores que trabajan allí, viven allí, gastan su salario allí e invierten su economía allí. Mucho que aprender para todos los jugadores y para todos los sectores. Para economistas, especialistas y planificadores ambientales, expertos en salud pública y banqueros, la zona es una mina de experiencia y un terreno fértil.

Por cierto, la zona no ha experimentado ninguna huelga, peyi lòk, ni ningún día de paro voluntario en los últimos años.

Fuente Le Nouvelliste

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