Implementación de un catastro computarizado en Haití

Fecha 13/10/2020

En los últimos tiempos, los conflictos por la tierra se han vuelto cada vez más frecuentes en el país. La inseguridad en la tenencia de la tierra es un problema complejo y su solución requiere un esfuerzo concertado de varios actores, incluida la Dirección General de Impuestos (DGI), que es responsable de la gestión de la tierra y la tierra en Haití. Sobre este punto, el director de esta institución estatal, Miradin Morlan, en el marco del Viernes Económico de octubre, presentó el Proyecto de informatización del catastro en Haití (PIRFH). La implementación de un catastro computarizado permitirá pasar de un registro manuscrito de escrituras notariales a un registro en un sistema informático nacional.

«Este es un proyecto que tiene como objetivo asegurar el catastro en Haití, digitalizar los registros manuscritos en las diez jurisdicciones de las oficinas de conservación de tierras del país, asegurar la sostenibilidad de los archivos», argumentó Miradin Morlan, destacando que este proyecto permitirá Abandonar definitivamente la transcripción manual que conlleva riesgos de errores. También debe facilitar el acceso a las tres categorías de documentos que deben anotarse en la fecha de entrada en vigor del archivo electrónico y también la creación de un motor de búsqueda.

Según el director general de la DGI, los manuscritos registrados de forma privada registrados en Haití y centralizados en Port-au-Prince se estiman en un millón de páginas. En Cap-Haitien, los títulos de propiedad registrados deberán representar alrededor de 84.000 páginas digitalizadas y totalmente seguras. Además de la digitalización, el otro resultado esperado de este proyecto se refiere a la investigación y la indexación para la implementación de un catastro nacional computarizado y el registro de títulos privados. “Las instituciones haitianas están en condiciones de implementar el sistema computarizado que responde a la nueva legislación en el sector”, dijo Miradin Morlan.

Como parte de este proyecto de informatización del catastro en Haití, la DGI contó con el apoyo técnico y financiero de Global Affairs Canada. Para el número uno de la DGI, el PIRFH ayudará a superar el problema de la inseguridad territorial que es un gran obstáculo para las inversiones. “En Haití, la propiedad privada está reconocida y garantizada. La ley determina las modalidades de adquisición y goce de la propiedad privada, así como los límites del artículo 26 de la Constitución vigente. A pesar de esta disposición constitucional, se puede ver que la inseguridad en la tenencia de la tierra, que se manifiesta a través del robo de tierras, destrucción de campos, incendios y violencia mortal, constituye una fuente continua de conflictos civiles y comerciales.

Durante su discurso, Miradin Morlan enfatizó la importancia de la tierra, particularmente en términos económicos. “La tierra es uno de los componentes de la construcción de un estado moderno. Los derechos y títulos claros permiten asegurar inversiones pero sobre todo garantizar los derechos de las personas físicas y jurídicas. Sin derechos sobre la tierra, no hay desarrollo económico sino una concentración de capital en manos de grandes terratenientes y una élite estatal ”, dijo.

Al mismo tiempo, existe el Programa de Apoyo a la Movilización de Ingresos Fiscales (PAMREF), creado en 2008 por Global Affairs Canada, cuyo objetivo es ayudar al gobierno haitiano a aumentar su capacidad para generar ingresos fiscales a través de asistencia técnica a largo plazo a las administraciones tributaria y aduanera. Es un proyecto que, según el Sr. Morlan, debe contribuir a la revisión de la estructura organizativa de la DGI ya la informatización de sus procesos de negocio para hacerla más ágil y eficiente. “También ayudará a gestionar mejor el tema de la tierra y el dominio privado para reducir la violencia generada por los conflictos territoriales, brindar un mejor marco que garantice la inversión y el derecho a la propiedad privada”, declaró Miradin Morlan.

El PIRFH comenzó en abril de 2017 y se espera que finalice a principios de 2020. Su implementación está asegurada conjuntamente por la Federación de Municipios Canadienses (FCM) y la ciudad de Montreal. En su presentación, Miradin Morlan no mencionó retrasos o dificultades encontradas en la implementación de dicho proyecto.

Autor: Gerard Junior Jeanty
Fuente Le Nouvelliste

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