¿Hasta dónde llegará el presidente Moïse contra el Tribunal de Cuentas?

Fecha 08/09/2020

El Tribunal Superior de Cuentas y Controversias Administrativas, en una nota hecha pública el martes 8 de septiembre, dio una conferencia al ejecutivo haitiano como pocas veces se ha visto en el pasado.

Ninguna institución pública ha ido tan lejos en su enfoque.

Si necesitáramos una ilustración del total desconocimiento de los mecanismos y leyes que rigen el buen funcionamiento de la República, esta nota subraya con tinta fuerte los errores, aproximaciones, mentiras y ataques del Ejecutivo contra altos funcionarios en el ejercicio de su atribución.

El domingo 6 de septiembre, el presidente Jovenel Moïse y el ministro de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones, quien también está a cargo del sector energético, Nader Joiséus, atacaron la Corte durante una actividad pública transmitida con todos los medios de el estado.

Este martes, la Corte respondió con una simple nota. La nota será un hito.

Los jueces del Tribunal de Cuentas están al frente de un poder independiente y autónomo que los protege de los ataques y aquí es que el pasado domingo son las máximas autoridades del país quienes se permitieron amenazarlos.

No imaginable.

Normalmente, en Haití, los miembros de la Corte ya se habrían refugiado en una embajada para solicitar asilo político.

Desde 1986, embajadores de países amigos ya vienen visitando la Corte o los asesores para cubrirlos con el manto de aliento, gestos de protección diplomática o sermonearlos.

Los tiempos han cambiado. Los diplomáticos apostados en Haití permanecen en su lugar para no quemarse.

En los últimos años hemos perdido la cuenta de los embajadores y representantes de los países que no completaron su misión.

Los tiempos también han cambiado en el Tribunal de Cuentas. Cualquiera que sea la decisión que se tome para poner en una jaula los poderes y atribuciones de los asesores, la composición de la Corte durante siete años ha demostrado que uno puede hacer su trabajo en Haití con la cabeza en alto.

Es deseable que vuelva la serenidad. Que los Jefes comprendan que los mecanismos de supervisión de la Corte los protegen del estigma de futuros cargos.

Haití ha recorrido un largo camino desde 1986 para adquirir controles y contrapesos. Esto provoca desviaciones y enfrentamientos pero los contrapoderes siguen siendo los últimos garantes que prueban que no hemos vuelto a un poder dictatorial.

La Corte está siendo atacada hoy. ¿Quién será mañana?

Autor: Frantz Duval
Fuente Periodico Le Nouvelliste

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