Comité Dominicano por la Solidaridad Internacional con Haití propone medidas para enfrentar problemática haitiana

El comité dominicano por la solidaridad internacional con Haití remitió en la mañana de hoy un documento al periódico digital Loquesucede en el que esboza una serie de medidas urgentes que consideran deben implementarse por parte del gobierno dominicano y la comunidad internacional para poder enfrentar la dramática situación haitiana.

Ver documento:

PROPUESTA DEL COMITÉ DOMINICANO SIH, ANTE LA CRISIS DE GOBERNABILIDAD DE HAITÍ

El Comité Dominicano por la Solidaridad Internacional con Haití, Inc. es una entidad no gubernamental que congrega ciudadanos dominicanos de todo el espectro de la vida nacional. Desde el año 1994, sus miembros se han mantenido atentos a la situación de permanente crisis política, social y económica haitiana y su gravitación sobre el destino y la supervivencia de la nación dominicana, jugando un rol trascendente en el fortalecimiento de la frontera jurídica dominicana que separa ambos estados, especialmente sobre temas relacionados con nacionalidad y migración.

El credo del Comité es simple: ambas naciones tienen derecho a su subsistencia y a preservar las características que les definen. No existe una solución dominicana a los problemas ancestrales de nuestros vecinos, los cuales rebasan la capacidad de ayuda de una nación también pobre, como es la dominicana. Ante las debilidades del país vecino, toda forma de solidaridad promovida desde República Dominicana y reclamada a la comunidad internacional tiene que ser ejercida y conducida de manera efectiva hacia suelo haitiano dentro de un marco de transparencia y pulcritud en la ejecución supervisada de fondos.

Por ello, el Comité ha advertido a lo largo de muchos años los yerros de la comunidad internacional, y ha denunciado todas las apetencias y conjuras de actores externos e internos que pretenden hacer de la isla un tablero de conveniencias políticas. Desde hace veinticinco años, los actores internacionales e insulares han articulado, por cinco ocasiones, misiones humanitarias, esbozado la mudanza de contingentes de “refugiados” y hecho dispendio o mala administración presupuestos y ayuda recaudada de una misericordia internacional que, sumada, ha alcanzado probablemente unos 40 billones de dólares en poco más de dos décadas. Sin embargo, Haití está hoy peor que como se encontraba en la época de la dictadura duvalierista.

Al término de la última de las misiones humanitarias promovida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), nuestros vecinos carecen de gobierno efectivo y de instituciones funcionales, tampoco cuentan con una clase política o empresarial consciente y, en lo inmediato, una parte considerable de la población no tiene posibilidades de subsistencia. Haití salió de las manos de quienes le intervinieron para “reconstruir y fortalecer su democracia” en peor y más caótica situación. El país más pobre del continente fue despojado por quienes administraron la ayuda post terremoto y post huracán Tomás. Ha sido víctima de quienes hicieron rapiña de los subsidios de Petro Caribe y rehén de quienes han convertido su tragedia en un fondo de comercio seudo humanitario. A consecuencia de ese pillaje, el pueblo haitiano ha visto esfumar, en estos 25 años, recursos suficientes para reconstruir tres veces esa media isla.

¿Qué puede hacer el estado dominicano? Descartado está que nuestro país se involucre en la crisis haitiana, ya que atizaría conflictos ancestrales. Tampoco puede mantenerse indiferente, pues llegará un momento en que nuestro país estará obligado a preservar su pequeño espacio vital ante la inminente mudanza de hordas desesperadas huyendo del hambre. A los consecuentes incidentes de tal situación se apuesta desde hace años, con campañas de desinformación y descrédito, para mostrarnos como agresores y violadores de derechos humanos. Este es un tema que rebasa la politiquería electorera y la pose humanista, porque de su abordaje serio depende la supervivencia de la nación dominicana. Gobierno y oposición, empresarios y trabajadores, iglesias y feligreses deben hacer de este tema propósito común. Por ello, el Comité hace las siguientes propuestas puntuales inmediatas, con la esperanza de que sean endosadas por el gobierno dominicano y apoyadas por todos los sectores de la vida nacional, sin importar banderías partidarias, ideológicas o religiosas:

En el plano internacional:

  1. El gobierno dominicano, desde su posición de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, debe proponer que este organismo, en virtud de las atribuciones que le confiere el capítulo VII de la Carta y el artículo 28 de su Reglamento, ordene la conformación de una Comisión especial y el envío de la misma a Haití, a fin de que rinda un informe urgente sobre la situación de inestabilidad actual, los riesgos y amenazas a la paz y la seguridad regional que constituyen la grave crisis política y la situación humanitaria en ese país.
  2. La convocatoria a una sesión especial in loco en la isla de Santo Domingo del Consejo de Seguridad, para conocer de primera mano dicho informe, a fin de que las delegaciones observen in situ la situación de extrema gravedad y riesgo en la cual se encuentra la nación haitiana y sus vecinos ante su deterioro.
  3. Proponer formalmente al Consejo de Seguridad la creación de un mandato quinquenal de reconstrucción y fortalecimiento institucional en Haití, con la constitución de un fondo proveniente de donantes. Esta misión tendría alcance ejecutivo y administrativo, plantearía alternativas viables de gobernanza de las autoridades haitianas y de construcción de infraestructuras básicas que permitan el desarrollo sostenible. El mandato actuaría bajo la tutela, supervisión y acompañamiento de la comunidad internacional a través de la Comisión de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas, creada mediante la Resolución de la Asamblea General 60/180 del 20 de diciembre de 2005.

En el plano interno:

  1. El fortalecimiento de la vigilancia y del resguardo fronterizo, con la construcción de las estructuras físicas que resulten apropiadas para garantizar y fortalecer la integridad del territorio nacional.
  1. La creación de un fondo especial proveniente de aportes públicos y privados a cargo de un Patronato especial, con mandato ejecutivo y presidido por instituciones privadas, que realice y supervise la construcción de esas estructuras físicas en territorio dominicano, en coordinación con las instituciones del Estado que actúan en la frontera.

En Santo Domingo, Distrito Nacional, capital de las República Dominicana, a los dieciséis (16) días del mes de diciembre del año dos mil diecinueve (2019).

COMITÉ DOMINICANO POR LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL CON HAITI, Inc.

La presentación formal de esta propuesta a las autoridades y al liderazgo nacional está abierta a la firma de todas las personas e instituciones que estén de acuerdo con su contenido, quienes pueden hacerlo por vía telefónica al número (809) 487-1027 o al correo electrónico solidaridadporhaiti@claro.net.do

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