Mientras las bandas haitianas se descuartizan en las calles, la comunidad internacional no mira hacia Haití

Pandillas armadas ordenan en el municipio Carrefour, en Puerto Príncipe, un toque de queda, y los ciudadanos aterrados se ven obligados a cumplirlo ante la ausencia de autoridad que afecta al vecino país.

El diario haitiano Le Nouvelliste indica que los residentes de Carrefour se quedaron en sus casas el lunes y martes bajo amenazas de las pandillas armadas que controlan los barrios Grand Ravine y Village-de-Dieu. De nueve bancos comerciales que operan en el municipio, ninguno abrió, tampoco los edificios públicos, ni el tribunal de paz.

Mientras tanto, un video muestra cómo pandilleros haitianos descuartizando en plena vía pública a sus oponentes.

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