Más mujeres de Haití dan a luz en centros de Santiago

Ricardo Santana
Santiago

De un total de 25 nacimientos que se registran por día en la Maternidad de la Mujer, Doña Renée Klang de Guzmán, de Santiago, al menos un 30 por ciento son de parturientas haitianas, la mayoría indocumentadas, según dijo el director médico de ese centro de salud, Francisco Alberto Hernández.

En 2017, al menos 4,000 partos de extranjeras, de las cuales, el 99 por ciento correspondió a haitianas, se practicaron en ese hospital.

Hernández manifestó que la tendencia de 2017 es la misma que se mantiene hasta la fecha este año. No obstante, aclaró que por lo regular en junio, julio y agosto, el número de partos de esas extranjeras aumenta, pero que en los demás meses desciende.

También refirió que diciembre es el mes que menos nacimientos de extranjeras se registran y que no entiende las razones.

De acuerdo con el médico, el 60 por ciento de los partos se hacen a través de procedimientos normales y el restante 40 por ciento por cesáreas.

Sin embargo, médicos y enfermeras dijeron que en vista de que muchas parturientas haitianas entran al país desde Haití para dar a luz en la Maternidad de Santiago, enfrentan dificultades de comunicación, porque ellas y sus familiares no hablan español.

Además, los profesionales de la salud declararon que muchas de esas parturientas que llegan desde Haití  tienen problemas respiratorios, anemia, desnutrición, algunas VIH-Sida y otras enfermedades, que casi siempre se requiere de tranfusiones sanguíneas durante el proceso, pero que por razones culturales de su país, sus parientes se niegan a donar sangre.

Algunas haitianas consultadas expresaron que en su país es una odisea dar a luz, porque en los hospitales las camas son limitadas, no hay equipos ni personal médico, ni paramédico y que les cobran sumas de dinero que no están al alcance de sus posibilidades económicas.

Onsita Pierre, una parturienta haitiana, dijo que sus dos primeros hijos los parió a través de una comadrona de un campo del pueblo de Valliéres, al noroeste de Haití, pero que con el segundo parto su hijo estuvo a punto de morir.

Las comadronas
Agregó que igual, como hacen otras de sus compatriotas, se la ingenió para cruzar la frontera y desplazarse a la Maternidad de Santiago para dar a luz, donde hay buenas atenciones y no les cobran nada en los hospitales, contrario a lo que ocurre en Haití. Subrayó que era profesora de una escuela pública rural que llega hasta el tercero de la primaria de su país, pero que hace un año la cancelaron y aclaró que no volverá a Haití hasta que no regularice su situación migratoria para traer a sus hijos, su esposo, sus padres y otros parientes cercanos que, según cuenta, la están pasando mal allá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *